Deva y Miten
Deva Premal y Miten se sienten mensajeros de los mantras. Por eso, en sus conciertos valoran tanto la música como el silencio que se crea después de las canciones. Dicen que el principal objetivo de su música es “ser una puerta a la meditación”. Tuvimos el gran honor de organizar su concierto el 16 de octubre 2010 en Madrid donde se llenó el aforo.
Deva Premal nació en Alemania y toda su vida ha estado relacionada con los mantras. Creció cantando mantras como canción de cuna y ya en el vientre de su madre oía el mantra Gayatri. Se crió en una familia ligada a la música (su madre tocaba la viola da gamba) y al mundo espiritual (su padre era un artista y seguidor espiritual). Deva tuvo una formación en música clásica y aprendió sola sánscrito. Ella afirma que su camino espiritual llegó de una manera tan natural que “creo que no me di cuenta de ello hasta bastante más tarde. Pero puedo decir que la primera decisión consciente sobre qué camino elegir fue a los 10 años”. A los 11, su búsqueda la llevó a convertirse a la disciplina de Osho. Más tarde, fue al ashram en India para estudiar el trabajo del cuerpo, incluyendo masaje, shiatsu y terapias de cranio-sacral.
Miten nación en Londres y creció en la década de la 60. El los 70 alcanzó el éxito como cantante y escritor de canciones. Pero el negocio del rock le hacía sentir vació y no encontraba sentido a su vida. En cuando alcanzó la treintena, empezó a cuestionarse que estaba buscando algo más sustancial. “Conocí a Osho en un momento en el que mi vida se estaba desmoronando. La música me salvó y, al mismo tiempo, suponía una cruz que tenía que soltar”. Dejó todo, incluso vendió su guitarra. Entonces un amigo le regaló un libro de Zen y entró a formar parte de la comunidad de meditación de Osho. “Dejé de tocar y me centré en un camino más simple y realista en su comunidad. Entonces, mi vida empezó a sanar. Más tarde volví a hacer música como una forma de dar las gracias a Osho”. Allí Miten encontró un nuevo enfoque para su música.


