Yogui Bhajan
1929-2004
Yogui Bhajan, Siri Singh Sahib Harbhajan Singh Khalsa Yogui-ji es originariamente de la India. y nació el 26 de Agosto de 1929 en Kot Harkarn en lo que en aquel entonces era el norte de la India antes de la partición y que ahora es Pakistan. Es hijo primogenito y nació a una familia devota Sikh. El siempre dice que en su infancia la persona que le inspiro más fue su abuelo Bhai Fateh Singh que le enseñó a ser una persona de rectitud.
Mientras estudiaba en los colegios, seguia su formación como yogui bajo la guianza de Sant Hazara Singh que era Mastro de Yoga Kundalini y el entonces Mahan Tántrico (Gran Maestro de Tantra Blanco). A los diecisiete años Yogui Bhajan fue declarado como Maestro de Yoga Kundalini por su Maestro. Era licenciado en economicas, doctorado en psicologia, en 1971 se convirtio en el Mahan Tántrico y era el lider espiritual de los Sikhs en Occidente.
En 1969 llegó al Occidente para empezar su nuevo destino. Hasta entonces, el Yoga Kundalini se habia enseñado en secreto de maestro a discipulo y el decidio romper ese tabú y gracias a esa decisión ahora todos podemos disfrutar de los beneficios de esta arte y ciencia. La era de acuario requiere que todo el conocimiento hermetico salga a la luz para beneficiar a toda la humanidad. Desde entonces el fue formando a sus discipulos para abrir ashrams y centros de Yoga Kundalini por todo el mundo. Era el director espiritual de la Fundación 3HO cuyas siglas significan Healthy, Happy, Holy Organization or Organización de gente sana, feliz y espiritual y esa es la base fundamental de su trayectoria por el mundo con sus enseñanzas, crear un mundo de gente sana, feliz y espiritual para la era de acuario. De la Fundación 3HO viene IKYTA que es la asociación internacional de Yoga Kundalini y la que une a todos los profesores de Yoga Kundalini.
En octubre 2004 Yogi Bhajan falleció en su rancho en Nuevo Mexico, EEUU y rendimos homenaje a este gran hombre/yogui que cambió la vida de miles de personas.
En mi experiencia personal con él como discipula, puedo decir que él incarnaba todas las virtudes de ecuaminidad, amor incondicional, sabiduría y firmeza que cada maestro espiritual poseé. Siempre se relacionaba con nuestra grandeza y no con nuestra pequeñez. Me siento tan afortunada de haberlo conocido, haber estudiado con él, haberle servido, haberle obedecido, pero ante todo, haberle seguido hasta el final de sus días.

